Como sacas un escrito de una mirada. -Ataques después de dormir-
Es como anoche, es como subirte a un caballito amarrado que da vueltas, uno real que finge ser algo más, que es precioso y todas esas luce encantadoras, esa lona de colores, ese sentimiento infantil, es ser una niñita que sube a un burrito que finje ser poni y que tu creías que lo era antes de que te dijeran “pobrecita, en realidad, es un burrito, pero si quieres, puede ser un poni unicornio que vuela” Es dar vueltas y vueltas, primero con emoción y miedo, después darte cuenta del triste sino de estos animales, de su inercia estoica, de su hiriente fatalidad. De como algo que puede ser tan bello en realidad es terrible; pero ellos parecen no darse cuenta; y sigue el carrusel con los burritos -blancos, pardos, grises- dando vueltas y vueltas… ya te habías cansado de tantas vueltas, deseabas que todo parara y reparaste que nunca contante cuanto tiempo llevabas ahí, podrían ser segundos o largos minutos. Cuando ya te habías resignado a que todo seguiría su curso; Lento y azuzado de poco en poco por el señor del carrusel. Todo termino.



